sábado, 19 de enero de 2013

Mysterious Skin


I wish there was some way for us to go back and undo the past. But there wasn't. There was nothing we could do. So I just stayed silent and trying to telepathically communicate how sorry I was about what had happened. And I thought of all the grief and sadness and fucked up suffering in the world, and it made me want to escape. I wished with all my heart that we could just leave this world behind. Rise like two angels in the night and magically... disappear.
-Neil, Mysterious Skin, 2004


martes, 13 de noviembre de 2012

Tú que sigues vivo


Nach - Vive (mientras puedas)
Mirando fotos de su infancia resucita la memoria, lejos del lamento, del momento. Respira lento, algo malo dentro de su cuerpo crece. Habitación 313, última parada que la vida ofrece.
Hace tiempo que no piensa en el futuro, al hospital por cáncer terminal, diagnóstico seguro. Es su destino, y polvo al polvo. La vida es un camino corto y sin retorno.
Se ve un estorbo a la familia y su equilibrio. Amigos traen su mejor sonrisa y flores, se llevan ojos de vidrio. Cerca del delirio les pide un favor, que no contagien la tristeza de su muerte y den amor alrededor. Se siente débil, tan pequeño... Sólo le queda soñar con que alguien pueda lograr todos sus sueños. Su vida fue un paso fugaz por la faz de la Tierra, si volviera atrás saldría a correr entre la hierba. Dejar de lamentar cada error que cometió, conocer el mundo más allá del pueblo del que no salió. Pero el tiempo se acaba, él te mira arrepentido, te dice:
-Siente, siente, tú que sigues vivo.

~True

Me gustaría poder decir que nunca me he mentido a mí misma, que siempre he sido fiel a la verdad y que he aceptado todo lo que he hecho y sus consecuencias. Pero éso sería engañarme a mí misma por enésima vez. No quiero más mentiras, no quiero más silencios. No quiero más perdones ni más miradas evasivas. No quiero volver a sentir ésas mariposas en el estómago al pensar una excusa, al inventar una explicación, al evadir mi realidad y mi responsabilidad. No volveré a mirar a los ojos de mi madre y decirle que todo va bien, que los exámenes están aprobados y que no tengo problemas para estudiar. No volveré a darle la espalda a mis sentimientos, ni a los chicos que me hacen sonrojar, ni a las personas que me caen genial pero no son buenas para mí. Porque, ¿quién decide cuál es el límite entre el bien y el mal? Un puñado de piercings y tatuajes no definen a una persona, no te dan derecho a juzgarles y a que la primera palabra que se te venga a la cabeza al mirarles sea 'problemas'. Ésas personas no son más que gente, gente corriente que ha tenido vidas duras y que ha aflorado, cada uno como puede, cada uno con sus traumas y sus miedos, pero lo han superado y están a mi lado por algo. No me traerán más mal que las personas que antes me estaban matando, cortando mis alas con su cruda realidad, centrados en las normas sin dejar espacio a la imaginación. Ahora me siento más en mi sitio; estoy con amigos de verdad, de ésos que son tus hermanos, de los que te comprenden y, aunque no lo hagan, te sigan apoyando. No hablo de falsos amigos que  te mienten para tenerte contento; éstos te lo dicen a la cara. Porque cuando te equivoques, agradecerás sus réplicas, sus luchas contigo. Porque ellos me mantendrán alejada de la corrupción, y éso es lo más importante. Y es éso lo que me da fuerza para estudiar, para empezar las clases con renovada atención; no es motivación, es un estilo de vida. Veo las cosas con perspectiva; desde los ojos de cada uno de mis amigos, porque ellos me permiten asomarme a su alma. 
Sólo pido que no me juzguen más. Mi apariencia no importa, lo que importa es lo que demuestro. 

Poema

Jorge Manrique - Coplas a la muerte de su padre

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo después de acordado
da dolor,
cómo a nuestro parescer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Perdida


Sólo soy una extranjera perdida en un mundo que no es el suyo. Obligada a respetar las leyes que ella no pidió tener. ¿Cómo se supone que voy a vivir con éste panorama? Lo peor es la esperanza; de encontrar un lugar que puedas hacer tuyo, de encajar algún día, de entender por qué.
Pero, vamos, soñar es gratis, ¿no? Pues no. Al final pasa factura, tarde o temprano. Porque las cosas nunca son como esperas; y cuanto más altas sean tus expectativas, más dura será la caída. Nadie debería tener esperanza. La esperanza es el peor sentimiento que se escapó de la caja de Pandora.

Ver lo que no hay


Llega un momento en el que te ves rodeado de personas, personas que te apoyan y que te quieren y que te dan una sensación de seguridad y de calor que crees que nunca te faltará. Al final, la mayoría acabamos engañados; ellos no estarán siempre allí. Nadie va a estar siempre allí, ¿entiendes? Todos tienen una vida y tú no estás en ella. Todos tienen planes, todos tienen ideas, y al final se olvidan de incluirte; y así es como acabas, solo, abandonado, viendo cómo todos se lo pasan bien sin pensar en ti ni por un momento.
¿Por qué la soledad tiene que ser un enemigo? Eso dicen los que no saben de qué va la cosa. ¿Sabes lo que es mirar por la ventana y ver amigos pasándoselo bien, mientras tus padres te llaman para cenar? Otra noche sin salir. Es una decepción constante, una tras otra, y no sabes qué más puedes hacer para estar a gusto.

viernes, 26 de octubre de 2012

Mi pequeño lugar en el mundo


Llevaba tanto tiempo sintiéndome mal por ser diferente que había olvidado lo especial que era sobresalir entre los demás; ser la rubia de tres kilómetros que adora los zombies y que lleva siempre colgados del cuello unos cascos rosas demasiado llamativos para pasar desapercibidos. ¿Cómo no me he dado cuenta hasta ahora? ¿He sido capaz de odiar lo que soy? ¿Por qué escuché a aquellas personas que solo saben ver lo malo, por qué me dejé llevar por las palabras y quise seguir la marea porque me daba demasiado miedo destacar? Ahora que lo veo con claridad, siento que he desperdiciado dos años de mi vida en un lugar que no me dejaba crecer. Gente que conocía de toda la vida me cortaba las alas, rodeándome de barreras como la normalidad, la forma correcta de actuar, la vergüenza, la responsabilidad, los estudios...
Incluso llegué a la conclusión de que para divertirme tenía que dejar de estudiar. Perdí un año durmiendo en clase, pero ya nunca más. He aprendido que cuanto más duro trabajas, más largo es el descanso. Y también he aprendido que puedo hacer muchas locuras y probar cosas nuevas sin tener que dejar necesariamente de clavar los codos a estudiar de vez en cuando.
Supongo que reaccioné a tiempo, y estoy orgullosa de lo que hice. Supe salir sola del atolladero; yo tomé la decisión. Me aparté de todos aquellos que me juzgaban por querer mostrar cómo eran mis pensamientos.
No me siento más sabia. No me siento más guay. Tampoco siento que esté haciendo las cosas mejor que antes; de hecho, dudo mucho que sea así. Lo único que sé y que me importa es que estoy bien así. He encontrado un equilibrio más o menos estable que me hace acostarme con la conciencia tranquila.
Al menos ya no me siento una mentirosa. Empecé de nuevo entre desconocidos siendo mí misma; ahora sé que los que me rodean me aprecian por mi verdad, y no por lo que siempre he sido. Aquí empiezo de cero; todos mis errores, las cosas que hice, las mentiras que dije... todo está olvidado. Borrón y cuenta nueva.
Es una segunda oportunidad que no pienso desperdiciar.