Camina en silencio, notándose en un lugar hostil, diferente a ella. No quiere estar allí, pero no puede huir. La gente pasa a su lado y la mira como si fuera una de ellos, pero en sus ojos hay rechazo y ella lo sabe. No es su lugar, ni nunca lo será. Aparentemente hace lo mismo que todos los demás; pero su corazón late por otras razones, sus lágrimas caen por otros sentimientos. Aquel lugar está mermando su fuerza, la consume y la terminará apagando. Tiene que escaparse, pero ¿a dónde ir?
¿Por qué nació allí? ¿Por qué no está en su casa, en su verdadero hogar? ¿Por qué fue a parar a un lugar que no la aceptaba?
Dicen que elegimos la familia en la que nacer. Pues debía de estar muy confundida, porque acabó optando por una familia de otra especie.
