jueves, 29 de diciembre de 2011

Rabia encerrada


Estoy harta de callar. Estoy harta de fingir y de sonreír cuando es tan obvio que me encuentro fatal. Estoy harta de observar las mentiras a mi alrededor, de oír que todo va a ir bien, que pronto acabará, que lo estoy haciendo muy bien.
Miro a mi alrededor en esta mierda de sociedad en la que no me acaban de aceptar, y siento ganas de gritar, de insultar, de saltar de rabia. Quiero vivir mi sueño, no las vidas ideales que nos intentan inducir en el instituto. No quiero estar aquí por más, y eso ya lo sé muy bien. ¿Por qué no me dejan desplegar las alas? ¿Por qué cada vez que alzo los pies del suelo me tiran de nuevo a la mundana realidad?
Estoy harta de oír que nunca lo voy a conseguir. Que baje la cabeza de las nubes y estudie, vaya a la universidad y me deje de sueños gilipollas. Estoy harta de la falsa compasión en los ojos de los demás cuando me ven currar duro para cumplir mis sueños.
Estoy hasta los putos huevos de que me encasillen. No me pueden atar, no pueden obligarme a nada. Estoy harta de someterme a su yugo.
Tan sólo es cuestión de tiempo que explote como una bomba letal. La única pregunta es: ¿qué pasará entonces?

No hay comentarios:

Publicar un comentario