miércoles, 8 de febrero de 2012
Exhasperante
Me pregunto: ¿Qué coño estás haciendo? ¿A dónde han ido tus sueños, tus ganas, tu esfuerzo?
Llevo años contentándome con soñar. Soñar con ser actriz. Soñar con dedicarme a ello toda la vida. Créeme, actuar es mi vida. Lo sé porque lo sé. No es el sueño de cualquier niña de 3 años; lo mío va muy en serio.
Me cabreo conmigo misma porque, ahora que por fin tengo la oportunidad de salir al plató y grabar, me echo para atrás. ¿El motivo? Pregúntaselo a mis nervios y a mi miedo.
Joder, no puedo perder ésta oportunidad. Es perfecta. No es nada para empezar, apenas dos minutos. Y encima son profesionales. Es perfecto.
Pero no puedo más que pensar en lo malo: ¿y si me pongo nerviosa y tartamudeo? ¿Y si me pongo roja y se ríen de mí? ¿Y si lo hago mal y el director me grita? ¿Y si en realidad no soy buena actriz y echan mis sueños por la borda? ¿Y si me piden algo comprometido? ¿Y si me da vergüenza mirarle al chico a los ojos? ¿Y si no me aprendo el guión? ¿Y si no les gusto? ¿Y si mi voz suena mal en el video? ¿Y si mi madre anda sacando críticas como siempre? ¿Y si soy la única joven e inexperta entre seniors?
Podría seguir horas y horas. Mis dudas no acaban, y lo peor es que tengo tanto miedo (que estoy acojonada, vamos), que no puedo ni hablarlo con mis amigos.
Lo peor es que acabo subiéndolo a mi blog. Porque no tengo ninguna otra forma de expresarlo y porque sé que un diario nunca lo acabaría. Soy anónima. Bueno, algunos saben de mi blog, pero... ¿quién se pararía a leer mis monsergas? Todo lo que hago es quejarme de la vida (95%) y adularle a él (5%).
Y lo peor es que, tras tantos sueños imposibles, se va a hacer realidad y no me atrevo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario