jueves, 3 de noviembre de 2011

Demasiadas oportunidades


Porque hay tantas opciones ahora que he abierto los ojos... no comprendo cómo me obcequé en mis tristezas  y desilusiones, cómo pude olvidar que hay un mundo ahí fuera que me hará feliz sólo si yo quiero.
Las opciones son infinitas; tengo tantas oportunidades para elegir, para aprender, para divertirme, para odiar... No todo es monótono y aburrido.
Empezando por mí. Puedo hacerlo mucho mejor. Puedo ver el mundo de dos formas: cerrada ante todo y abierta y disfrutando.
Porque si sonríes ante lo bueno y lo malo, si aceptas que no todo va a ir bien, si comprendes que la vida te trata como tú la tratas a ella... entonces todo va mejor.
Porque queriendo ser feliz no conseguí más que deprimirme y ahogarme en un pozo de autocompasión ficticia, porque todo aquello era falso.
Abro los ojos, suspiro un nuevo aire más claro y emocionante. Hay impedimentos, siempre los hay. Dinero, personas empeñadas en hacerte la vida imposible, normas de conducta, obligaciones... Pero, en mi equipo están la determinación, las ganas de ser feliz, vivir la vida y descubrir las cosas nuevas, los amigos, la familia, la música, y sobre todo, yo. Porque yo puedo conseguir lo que quiero. Porque lucharé por mi sueño, por todos mis sueños, a decir verdad.
El mundo es muy grande, sí, pero el universo lo es más. Estaría jodida si quisiera ser alguien en el universo, pero en el mundo es mucho más fácil.
Siete mil millones de personas que hay en el mundo no son suficientes como para hacerme la competencia a mí. Y, si me lo propongo, destacaré, claro que lo haré. Porque puedo. Porque necesito destacar para cumplir mi sueño, porque para ser actriz de cine tengo que tener una reputación.
Y, ¿sabes qué? Ya me da igual todo. Los impedimentos, las personas a las que dejaré atrás, en España... me da igual todo. Voy a vivir mi futuro, porque ya estoy cansada de vivir por y para los demás, o de no vivir ni para mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario