La verdad, no sé cómo se puede cambiar tan rápidamente. Creo que estoy demasiado confusa para darme cuenta de que mis hormonas me juegan malas pasadas. Porque, vamos a ver, no es normal que cambie de ideología y de forma de ser de un día para otro.
Pero así fue.
Olvidadlo todo sobre mí. Ésta es una nueva chica. Me estoy reinventando y soy como una bomba terrorista a punto de explotar. Tengo en mí toda la rabia que cambiará el mundo. Os lo aseguro.
Y, vuelvo de entre las cenizas para advertiros que vengo pisando fuerte. Quiero mi vida, ya. Devuélvemela, dictador cabrón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario